GRUPO DE SOPORTE EMOCIONAL Y EMPODERAMIENTO

Uno de los pilares más importantes para mantenernos en pie cada día, en cada circunstancia que la vida nos trae, es la integridad sana y vital de nuestro cuerpo. Este cuerpo incluye no sólo lo físico y lo mental sino también lo emocional y espiritual.

Contactar, dar espacio y explorar la dimensión emocional nos abre la posibilidad de descubrir, fortalecer y construir herramientas que nos ayuden a afrontar cada día de nuestras vidas con renovada vitalidad y creatividad.

En estos momentos, como en muchos otros, en que nos vemos inmersos en multitud de emociones que a veces son difíciles de sostener y que nos rebasan, es importante tener un espacio de contención que nos ayude a «digerir» nuestras vivencias emocionales.

Reconocer, mirar y darle espacio a nuestras necesidades emocionales y a la necesidad de relacionarnos nos abre la posibilidad de contactar con la fortaleza que se requiere en estos momentos que estamos viviendo.

Además de contar con un apoyo personal, es de gran importancia la construcción de redes grupales de soporte que, en un espacio seguro y respetuoso, nos permita construir relaciones significativas (de apoyo).

Reconocer, mirar y darle espacio a nuestras necesidades emocionales y a la necesidad de relacionarnos nos abre la posibilidad de contactar con la fortaleza que se requiere en estos momentos que estamos viviendo.

Este soporte de grupo es necesario ya que muchas veces lo perdemos al salir de nuestros países de origen.

Es por esta razón que nos hemos propuesto abrir un espacio grupal, con la posibilidad de atención individual, para compartir y explorar nuestras necesidades y motivaciones.

En este grupo reconoceremos nuestros recursos personales y colectivos con el fin de “digerir” nuestras vivencias.

Este grupo nace para cuidarnos y sanar [email protected], para fortalecernos y empoderarnos y así crear nuevas posibilidades en nuestras vidas concretas, en el día a día.

Nos hace mucha ilusión abrir y compartir este espacio que intuimos cálido, seguro y dispuesto a recibirnos; donde podamos «aterrizar» y expresarnos tal cual como somos, escuchar nuestros cuerpos íntegros (física, emocional y mentalmente); donde podamos contener nuestros agobios, nuestro estrés y descubrir que poco a poco, día a día, podemos sanar, fortalecernos y empoderarnos para seguir construyendo esos sueños que nos han traído hasta aquí, hasta este momento.

!Comparte!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.